miércoles, 29 de diciembre de 2010

LA NAVIDAD Y LA CALLE – DICIEMBRE 2010
La Navidad es una fiesta de familia, normalmente se reúnen todos los miembros de la familia para cenar y celebrar juntos la comida del día, pero también es una fiesta de la calle. Ya estamos viendo cómo se adornan las calles, los comercios y muchos lugares públicos. En muchos sitios se montan belenes, o se hacen belenes vivientes. Y también se hace la cabalgata de Reyes. En estas fiestas, cuando se sale a la calle, se nota que es Navidad, o que falta poco para la Navidad. Esto es lo que vemos y lo que se hace todos los años. Vamos a pensar un poco sobre esta fiesta.
¿Cómo fue la primera Navidad? ¿En dónde nació Jesús? No nació en un palacio, ni en una casa normal, ni en una clínica…. Nació en la calle. Nadie quiso recibir a José y a María, no había para ellos, sitio en la posada, todos les cerraron las puertas. Después de dar muchas vueltas por Belén, fueron a parar a una cuadra donde estaban los animales. Jesús no tuvo casa para nacer, nació en la calle; y no porque no tuvo más remedio, porque él era y es el dueño de todo, sino porque así lo quiso él. Jesús, desde su nacimiento, quiso estar en la calle, para encontrarse con los que no tienen casa, con los parados, con los que vienen de otros países y no tienen donde quedarse, con los mendigos, con las prostitutas, con los niños abandonados, con las mujeres maltratadas sin hogar…. Jesús quiso ser uno más de los que están en la calle. Quería a todos, pero no quiso estar al lado de los que viven bien, sino compartiendo la vida de los pobres, para enriquecernos a todos con su pobreza, y para darnos a entender que la felicidad se encuentra en la pobreza.
Y si tuviera que nacer Jesús ¿dónde nacería? Igual que hace dos mil años. No encontraría sitio en ningún hotel, ni en ninguna clínica, porque, María y José eran inmigrantes en Belén, ellos no eran de Belén, y hoy también serían inmigrantes. ¿Qué nos quiere decir todo esto? Que a Jesús, hoy como hace dos mil años, lo encontramos en la parroquia cuando celebramos la Eucaristía, y también en la calle, entre los más pobres, entre los que no tienen “donde caerse muertos”. Recibimos a Jesús cuando comulgamos; y también lo recibimos cuando hacemos amistad con algún pobre, o inmigrante, le abrimos nuestro corazón y nuestra casa y nos ponemos a su servicio, no quedándonos cómodamente en nuestra casa sino saliendo a la calle, al encuentro de los que nos necesitan.
PREGUNTAS Leer Lucas 2,1-14.
1.- Después de ver cómo nació Jesús ¿Cómo voy a vivir la Navidad?
2.- ¿Qué tengo que hacer para recibir de verdad a Jesús y no quedarme en la rutina de siempre? 3.- ¿Cómo puedo hacer amistad con algún inmigrante y qué puedo dar a Cáritas?
Pepe Lozano - Sacerdote
DIA DE NAVIDAD
- Desde siempre el día de hoy está lleno de alegría y de fiesta. Hay miles de detalles en nuestra sociedad y en nuestra cultura que nos dan a entender que hoy es un día especial. El ambiente de estos días nos ayuda a los cristianos a acercarnos y a vivir la gran fiesta que celebramos.
- Para los que creemos en Jesucristo hoy es un día de una alegría tan grande y tan especial que cambia totalmente la historia y nuestras vidas, si nuestra fe en Jesús es verdadera. El nacimiento de Jesús marca un antes y un después. Quiere decir que el acontecimiento de hoy, no sólo es el nacimiento de Jesús, sino que, por Él, es el nacimiento de una Nueva Historia, de una Nueva Humanidad y una nueva vida para todos.
- Así lo dice la primera lectura de la Misa de Media Noche, Isaías 9,2-7: “El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande, habitaba en tierras de sombras y una luz les brilló. Hiciste crecer la alegría, aumentaste el gozo: se gozan en tu presencia…. Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado…Para dilatar el principado, (el Reino de Dios) con una paz sin límites…. Para sostenerlo y consolidarlo con la justicia y el derecho, desde ahora y por siempre…” No es un acontecimiento sólo religioso sino también social y político, pues habla de justicia y derecho y de paz sin límites.
- La humanidad lo aceptará o no lo aceptará, este acontecimiento; lo tendrá en cuenta o prescindirá de él, pero es el cumplimiento de las promesas de Dios para responder a todos los problemas y necesidades y esperanzas que la humanidad tiene y ha tenido en todos los siglos.
- Desde el Nacimiento de Jesús, la humanidad tiene el camino y la luz para caminar por la vida. Los cristianos creemos que Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida. El es el Camino y la Luz del mundo para resolver todos los problemas y conseguir todas las metas (es un camino que no se impone a la fuerza). Porque, medios y técnica hay para hacer frente a todos los retos que se le van presentando a la humanidad, pero falta la Luz para orientar bien todos esos medios y conseguir el bien para todos los que habitamos el planeta tierra. humanidad.
- Hoy es el día de abrir los ojos porque ha aparecido la luz (la Luz) entre nosotros, de mirar al que ha venido y de dejarnos llevar por Aquél que ha aparecido entre nosotros para traernos la salvación y la paz.
- Esto es precisamente lo que nos dice el apóstol Pablo en la carta a Tito 2,11-14: “Ha aparecido la gracia de Dios que trae la salvación a todos los hombres”.
- Y nos dice Pablo también las actitudes y la forma de vida que hemos de tener para recibir esta visita de Dios a nosotros: “Renunciar a una vida sin religión (sin comunicación con Dios y con los demás, cerrazón y egoísmo total) y a los deseos mundanos (la complicidad con las fuerzas de este mundo), y llevar desde ahora una vida sobria, honrada y religiosa, (vida libre y solidaria) aguardando la dicha que esperamos: La aparición gloriosa del Gran Dios y Salvador nuestro: Jesucristo”. Ya ha aparecido Jesús en nuestro mundo, en nuestra condición humana; aguardamos su aparición gloriosa al final de los tiempos y en el día de nuestra muerte. Vivimos esperándole porque Él es la plenitud de nuestra vida y de la humanidad.
- Pero Él ya ha realizado su obra porque “se entregó por nosotros (continúa Pablo) para rescatarnos de toda impiedad, y para prepararse un pueblo purificado, dedicado a las buenas obras”. Ahora sólo falta que nosotros vivamos acogiendo en nuestras vidas el don que Dios ha hecho a cada uno de nosotros y a toda la humanidad. La alegría del Nacimiento de Jesús no suprime nuestra responsabilidad sino que la desarrolla totalmente.
- Siguiendo su estilo, el evangelista Lucas 2,1-14, sitúa el nacimiento de Jesús en un tiempo y en un espacio concreto, y lo hace con las palabras más sencillas, pero deja muy claro que “María dio a luz a su hijo, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre porque no tenían sitio en la posada”. Dios a la hora de aparecer a este mundo se hace pequeño, se hace un niño que lo necesita todo de los demás para sobrevivir. Y nace en las condiciones más humildes que se pueda imaginar. Así es Dios y esta es su forma de actuar y de comunicarse con nosotros.
- También nos dice Lucas que un ángel se presentó a unos pastores que estaban en vela y les dijo: “No tengáis miedo, os traigo la buena noticia, la gran alegría para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y recostado en un pesebre”. El ángel se presenta a los pastores, no a las personas más representativas e influyentes de Israel.
- Dios cuenta en primer lugar con los pobres, cuando se comunica con la humanidad, entre otras cosas porque son los más preparados para recibirle y para entenderle. “Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos”, dirá después Jesús.
- Y los pastores, para encontrarse con “el Mesías, el Señor” que había nacido, tuvieron que acercarse a aquellas condiciones de humildad y de pobreza en las que Dios había aparecido. No fue fácil para ellos reconocer al Mesías y al Señor, en un niño como todos y recostado en un pesebre. Sin duda tuvieron que echar mano de la fe, y creerse de verdad las palabras del ángel.
- El nacimiento de Jesús, que cambia la historia, que marca un antes y un después, que da lugar a una historia nueva y una humanidad nueva, acontece de la forma más sencilla, y sin ninguna señal espectacular, de la forma más normal y cotidiana que se puede pensar. Y actuando así, Dios nos enseña a valorar lo pequeño, lo cotidiano y las cosas de menos valor y aparentemente menos importantes de nuestra vida, como también a todas las personas, especialmente a aquellas que se encuentra en los últimos lugares de nuestro mundo y nuestra sociedad.
- La Navidad, si queremos comprenderla y vivirla como es y lo que significa, además de disfrutar de las alegrías que nos proporciona nuestra cultura y las tradiciones de cada pueblo y de cada comunidad, necesitamos espacios de silencio, de reflexión y de oración, para acercarnos al misterio de Dios que se hace hombre, para que nosotros nos hagamos Dios. Dejando nuestros esquemas, necesitamos contemplar a Dios como es y cómo se nos manifiesta.
- Es verdad que, al reflexionar y contemplar el Misterio del nacimiento de Jesús no lo hacemos para tener grandes conocimientos intelectuales, sino motivados y guiados por la fe.
- Y al mirar y valorar a los últimos de este mundo y darle importancia a las pequeñas cosas de cada día, tampoco lo hacemos por motivos culturales o sociológicos, sino por motivos de fe, tratando de encontrar, en esas realidades pequeñas, la presencia de Dios y la dignidad de los seres humanos que Él ha creado. La Navidad nos da la posibilidad de valorar, en su sentido más profundo, nuestra vida, nuestra familia y el mundo en que vivimos, la humanidad y la naturaleza.
- Es por eso por los que, para nosotros los cristianos, la Navidad no acaba en estos días de fiesta, sino que dura todo el año. Jesús no ha nacido para alegrarnos sólo unos días, sino para llenar toda nuestra vida y todo el tiempo y circunstancias de la historia. Jesús ha nacido para estar con nosotros hasta el fin del mundo
- En el día de la Navidad, o en la Nochebuena, los cristianos solemos reunirnos para celebrar y participar en la Eucaristía, para encontrar a Jesús en la comunidad reunida y en el pan y el vino consagrados, realidades sencillas que no ofrecen ninguna novedad espectacular, pero son las realidades que Dios nos presenta para que, a través de la fe nos encontremos con Él.
- La participación en la Eucaristía, el acercamiento a las personas (aceptándolas como son, sin tener que darles la razón) y la valoración de nuestra vida, son la forma más real y más coherente de celebrar la Navidad.
- ¡Feliz Navidad y que la Navidad dure todo el año!
Pepe Lozano -Sacerdote

lunes, 15 de febrero de 2010

IDENTIDAD CRISTIANA DEL VOLUNTARIO DE CÁRITAS
( D. José Lozano Sánchez, Sacerdote)
¿Qué es Cáritas?
- La acción de Jesús con los necesitados. Cáritas actúa en nombre de Jesús.
- La acción de la Iglesia.
- Cáritas ha de hacer lo que hizo Jesús.
- Cáritas ha de hacer lo que Jesús quiere que haga la Iglesia.
- Cáritas es Jesús y es la Iglesia, en medio de los necesitados.
¿Cómo puede llevar a cabo, Cáritas, la misión de Jesús y de la Iglesia?
- Conociendo en profundidad a Jesús y su mensaje: Su persona, su vida, sus actitudes, su estilo de vida, su forma de situarse ante la vida, su misión, su muerte y su resurrección.
- Conociendo y asumiendo la aplicación que hace la Iglesia del Evangelio, en este momento de la historia: El Concilio, la Doctrina Social de la Iglesia, las Orientaciones de la Conferencia Episcopal, y las enseñanzas del Obispo de la Diócesis.
- Conociendo lo mejor posible la realidad de la sociedad en la que vive y los medios con los que cuenta esa sociedad para afrontar los problemas y las necesidades que tiene. Dios también nos habla a través de la cultura y de la mentalidad de la sociedad del tiempo en que vivimos. Los cristianos hemos de valorar y comprender, a la luz del Evangelio, todas las aportaciones que la sociedad y el mundo en que vivimos.
- A través de un compromiso serio y responsable para llevar a cabo todas las tareas que se han de realizar para responder a las necesidades de los pobres. El compromiso lleva consigo un tiempo, una preparación y una dedicación, para llevar a cabo la acción de Dios y de la Iglesia entre los necesitados.

¿Cómo era, cómo pensaba y cómo actuaba Jesús?
- Jesús es el Hijo de Dios, hecho hombre, entre nosotros. Jesús es Dios con nosotros. Jesús es todo lo que Dios padre nos quería decir y todo lo que nos quería dar. Él es el Camino, la Verdad y la Vida.
- En todo momento, Jesús piensa que ha venido a este mundo para cumplir la voluntad del Padre y actúa en consecuencia.
- Compromete toda su vida en realizar el encargo que el Padre le había dado, y hasta compromete y entrega su vida para cumplirlo.
- Jesús escucha y hace el bien a todos, a malos y a buenos, a los judíos y a los paganos, a los de cerca y a los alejados. No sólo cura y da de comer, sino que quiere responder a necesidades más profundas de la persona y de todo el pueblo: Perdona, libera del espíritu del mal, ayuda a experimentar el infinito amor de Dios, porque piensa que el pecado es el peor de los males y la causa de todas las miserias.
- Incluso cuando Jesús resuelve alguna necesidad material, ese hecho es la señal de un don más profundo, del amor de Dios a sus hijos los hombres. Más que curar y remediar las necesidades materiales, lo que Jesús hace es ofrecer el amor de Dios a todas las personas, y de esta forma responder a las necesidades más profundas del ser humano, el sentirse amado, el experimentar su dignidad y descubrir sus posibilidades de amar.
- Jesús decía que no sólo de pan vive la persona, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios. Las personas, y sobre todo los pobres necesitan pan y bienes materiales, pero sobre todo necesitan la Palabra de Dios, necesitan amor, justicia, verdad, dignidad.
- Cuando Jesús actúa él experimenta que el Padre estaba actuando, es decir, la acción de Jesús es la misma acción de Dios, él era cómplice de Dios, era colaborador de Dios, el protagonismo era de Dios.
- Y Jesús nos descubre que en cada persona está Dios, cada persona es Dios, lo que se haga con una persona se hace con él. Jesús se consideraba servidor de todos, y especialmente de los pobres, porque sirviendo a los pobres estaba sirviendo al Padre. Los pobres son hijos del Padre, son parte de la vida del Padre, no se puede amar al Padre sin amar a las personas.
¿Cómo deben actuar los voluntarios, y todas las personas que intervienen en Cáritas?
- La acción de Cáritas es una acción con Dios y para Dios. Además de poner toda la humanidad, y todos los medios, y todas las técnicas actuales, y todo lo habido y por haber, se hace con fe y desde la fe. Es una acción de Dios. Dios hace presente su amor a través de todas las cosas que hacen las personas que actúan en Cáritas.
- Los voluntarios han de estar preparados, han de tener claro lo que han de hacer en Cáritas, han de aprender técnicas, han de estar al día en muchas cosas, pero, en sus actuaciones concretas, tienen que dejar el protagonismo a Jesús que se hace presente en el encuentro que tiene con la persona necesitada, o con el grupo de personas con las que actúa. No actúa para hacer lo que él piensa o lo que él quiere o sabe, sino para hacer lo que Dios quiere. El voluntario, representa a Dios
- El voluntario reconoce en el necesitado una persona con toda su dignidad, sus derechos, sus necesidades, sus circunstancias concretas, y sobre todo, reconoce a Jesús, reconoce la presencia de Dios.
- Al descubrir la presencia de Dios en la persona a la que está atendiendo, su actitud, su forma de actuar, cambia, tiene otro estilo: De protagonista se convierte en servidor, de maestro se convierte en discípulo, de bienhechor se convierte en beneficiado. El voluntario aprende mucho de los pobres, de cada pobre concreto que trata. Dios que está presente en cada persona y en cada pobre, nos quiere enseñar muchas cosas a través de ellos, por eso nuestras actitudes han de ser de acoger, valorar, escuchar, reconocer, comprender….
¿Dónde y cómo aprende el voluntario a actuar así?
- El voluntario es un creyente en Jesucristo, sigue a Jesucristo, vive de su unión con él, se alimenta de su comunicación con él, se siente como parte de Jesucristo, como un sarmiento es parte de la vid.
- Se siente llamado por Jesucristo para cumplir una misión. No está en Cáritas por propia voluntad suya sino por decisión de Jesucristo. Ha venido a Cáritas a colaborar con el Dueño, Director y Animador de Cáritas que es Jesucristo.
- Para un voluntario es una cosa normal y necesaria la comunicación con Jesucristo, la contemplación de la persona de Jesús a través de la lectura del Evangelio, la unión íntima con Jesús en la participación de la Eucaristía.
- Para un voluntario la vida entera está llena de la presencia de Jesús. No pasa por la vida de prisa y corriendo, sino que contempla la vida y se deja enseñar por Jesús que le sale al encuentro en todos los momentos de la vida, sobre todo en la persona de los pobres.
- Un voluntario ora antes de cada actividad que tiene que realizar en Cáritas, cuenta primero con Aquel que es la Cáritas en persona, pide ayuda para pensar como él, trabajar con él y vivir en él.
- El voluntario, nunca piensa que lo sabe todo, aprende continuamente de las actividades que va realizando, de las reuniones que se hacen en Cáritas, de cursillos y jornadas de formación, de la lectura de documentos de la Iglesia y de otros materiales formativos.
- La persona que trabaja en Cáritas, aprende de los otros compañeros y compañeras, está abierto o a todo lo que le puedan aportar los demás, actúa siempre en equipo, en coordinación con todos y teniendo siempre en cuenta los planteamientos de Cáritas, no por su cuenta, ni para sacar adelante sus planteamiento, por muy buenos que sean, o por muy buena voluntad que tenga.

- El voluntario se deja hacer, por Jesús y por la comunidad.
- Todas estas cosas que yo os propongo no son nada fáciles. Yo propongo un camino a seguir que no se consigue ni se recorre en un día. Hace falta tiempo y sacrificio.

¿Puede ser voluntario de Cáritas un “no creyente”, un “no cristiano”, una persona de otra religión, un cristiano “no practicante?
- Tocamos un tema muy delicado. Pero como es una realidad entre nosotros, creo que vale la pena dedicarle unos momentos.
- No podemos nunca pensar que Cáritas es nuestra. O que es sólo para personas que piensan de una determinada manera. Cáritas es del Señor. El puede llamar a los que quiera, La llamada no depende de nosotros. Por otra parte, ninguno de nosotros puede pensar que es un voluntario perfecto. Tenemos mucho que aprender y muchas cosas que cambiar, para poder actuar con los criterios, las actitudes y el estilo de Jesús.
- El hecho de que una persona venga, con la mejor buena voluntad, para prestar un servicio y dedicar unas horas a trabajar por los necesitados, o para realizar cualquier actividad en Cáritas, lo sepa esa persona o no, es una llamada de Dios y una respuesta a esa llamada.
- Si la persona que viene, encuentra en esta institución de la Iglesia un ambiente de fraternidad, de acogida, de alegría, de buena colaboración; si encuentra cristianos que viven su fe de verdad, y hasta las últimas consecuencias, posiblemente esa persona tendrá una ocasión maravillosa para encontrarse con Jesucristo y descubrir la fe.
- Cáritas debe ser, entre otras cosas, una escuela de vida cristiana y de educación en la fe, un espacio donde aparezca muy clara, la propuesta de la fe, para los cristianos y para los no cristianos.
- Yo creo que todo el mundo cabe en Cáritas, siempre que comparta sus planteamientos y adopte, en su actuación, el estilo de Cáritas.
- En el Evangelio observamos que Jesús no llamaba a los perfectos, a los más religiosos y a los más cumplidores de la Ley, sino a las personas más sencillas, y muchas veces a las personas que tenían muy mala fama. Acogía con el amor más grande a las personas de otras religiones que se acercaban a él. No negaba a nadie su ayuda y su amistad cuando se acercaba a él para pedirle algo o para manifestarle cualquier necesidad, alababa la fe de personas que no pertenecían al pueblo de Israel, ni mucho menos cumplían con los preceptos de la Ley. Sabía que una persona no cambia en un día, sabía esperar y respetaba el proceso de cambio y de crecimiento de cada persona, como lo sigue haciendo con cada uno de nosotros.
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- En una ocasión los discípulos quisieron prohibir a uno que no era del grupo, que hiciera milagros en su nombre, y Jesús respondió: “No se lo impidáis, porque uno que no está en contra de nosotros, está a favor nuestro”. Está claro que Jesús era una persona que no restaba, sino que sumaba, que valoraba las cosas buenas de todas las personas, y les ofrecía su amistad, fueran quienes fueran, formaran parte de su grupo o no, estuvieran en una situación regular o irregular.
- Cuando comenzó la Iglesia se planteó este mismo problema. Los primeros cristianos que eran judíos, pensaban que sólo podían ser cristianos los judíos o aquellos que, al hacerse cristianos adoptaran todas las prácticas de la Ley del Antiguo Testamento, es decir, que para hacerse cristiano había que hacerse judío. Ante esta situación salió al paso San Pablo afirmando que lo que salvaba era la fe en Jesucristo y no las prácticas de la antigua Ley.
- En todas las épocas y en todos los países ha surgido la tentación de excluir de nuestras comunidades a aquellas personas que no piensan como nosotros. Por lo que vemos, después de mucha experiencia, parece ser que esta forma de actuar no es muy evangélica, ni caritativa. Según vemos en el Evangelio no es así como actuaba Jesús.

CUESTIONARIO

1.- Cosas que me han llamado la atención o me han gustado.
2.- Cosas que veo lo suficientemente claras.
3.- ¿Qué añadiría o qué suprimiría, de esta charla?
4.- ¿Cómo creo que puedo crecer y afianzar mi identidad cristiana como voluntario de Cáritas?
5.- ¿Qué dificultades creo que tengo que superar y qué pasos pienso que puedo dar?









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miércoles, 13 de enero de 2010

lunes, 13 de julio de 2009

ORAR CON EL EVANGELIO Mc 6,7-13. Los envía "de dos en dos". Jesús les encarga que lleven para el camino un bastón y nada más. Cuando contamos con la ayuda de alguien, cuando tienes la posibilidad de compartir alegrías y adversidades, éxitos o fracasos, es mucho más fácil encontrar nuestra vocación específica; así existirá testimonio comunitario, nunca individualista.
  1. La palabra siempre ha de ir acompañada de gestos. Los gestos, los hechos tambien <> de la buena noticia del Reino. Una vida coherente con lo que se predica se manifiesta en una preocupación por las necesidades del prójimo.
  2. La pobreza de medios -ligeros de equipaje-. Con frecuencia nos frenamos en muchos proyectos porque no tenemos medios, porque "así no podemos", decimos. Nos fijamos en los medios y no en el enorme potencial de las personas.
  • Señor, que descubramos nuestra vocación y nuestro lugar en tu misión
  • Señor, tú quieres que nuestro servicio sea comunitario. Te desagradan los protagonismos y nos quieres pobres y austeros. Somos enviados y cuanto de bueno pueda suceder siempre es prueba de tu amor a todos.
  • Señor nos ofreces una forma de vida que no está condicionada ni al poder ni al dinero.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Para encontrar gente necesitada,
ya no tienes que salir del continente, tampoco tienes que salir de tu país.
Para encontrar gente necesitada,

ya no tienes que salir de tu ciudad ni siquiera de tu calle.
La crisis está afectando a muchas personas cerca de ti.


Necesitamos tu ayuda. Colabora con Cáritas Parroquial de Calpe

  • Puedes hacerte socio comprometiéndote a entregar un donativo periódicamente
  • Puedes ingresar en alguna de las cuentas de Cáritas
  • Cuentas bancarias:
    1. CAM: 2090-0371-95-00402482-43
    2. Banco Santander: 0049-5938-06-2516203215
  • 3. Cajamurcia: 2043-0491-29-2007000562

    Nos haces falta
  • Tu puedes ser del equipo de Cáritas, dedicando parte de tu tiempo
  • Todos podemos y debemos aportar algo.
  • Ponte en contacto con nosotros a través de las parroquias y/o en
    Plaza Constitución. Casal de las Asociaciones. 03710 Calpe. Tlf. 635709956
  • Web: http://www.caritasparroquial.calpe.es; email:caritascalpe@gmail.com
    “Una sociedad con valores es una sociedad con futuro”.
    “Si no te gusta vivir en una sociedad anónima, conoce y escucha a tus vecinos”.
  • Construyamos una sociedad basada en la solidaridad, en el compartir, haciendo que el orden social sea más justo, y que todas las personas alcancen los medios para desarrollarse y crecer humanamente disponiendo de los bienes adecuados para ello.
  • Despertemos de la indiferencia, salgamos del propio círculo de intereses y hagamos por ocuparnos personalmente de conseguir mayor justicia en la distribución de los bienes, y un mayor respeto a la dignidad y los derechos de las personas más pobres y excluidas

viernes, 10 de abril de 2009

DIOS TIENE CORAZÓN ...SEMANA SANTA- 2009...




  • Dios siempre se manifestó cercano al hombre. Se preocupa cuando el hombre se desvía y se aleja: Hombre, ¿dónde estás? (Gn 3,9).


  • Tiene un corazón de madre… aunque ella te olvidare, yo no te olvidaré>> (Is 49, 14-15).


  • Dios se nos acerca, nos habla, nos corrige, nos promete y lo hace todo buscando nuestro crecimiento y felicidad. Y los bendijo Dios: creced y sed felices.


  • Dios decidió hacerse igual al hombre, vivir su realidad. Por eso, salvando las distancias y diferencias -¡tanto amor!-, se encarnó.


  • Quiso tener un corazón como el nuestro, un corazón de carne.


  • Quiso experimentar la alegría y el dolor humanos, sentir la ilusión y la esperanza, el miedo, la amistad y la soledad.

  • Quiso vivir y morir como nosotros. Se hizo hombre para que tengamos un corazón de carne.

    Necesitamos un corazón sensible a la pasión y al sufrimiento de los demás. Si nos acercamos a Cristo en su pasión, podemos acercarnos también a la pasión de los hermanos, porque ellos están en Cristo y Cristo está en ellos.

    SÚPLICA: ACÉRCATE JESÚS A NUESTRO MUNDO, A NUESTRA CIUDAD, A TODOS NOSOTROS. ESPECIALMENTE ACÉRCATE A LOS POBRES, A LOS MARGINADOS. ACÉRCATE A LOS NIÑOS Y JÓVENES, CONSUELA AL TRISTE Y AL QUE SUFRE, VICTIMA DE LA ENFERMEDAD Y BENDÍCENOS CON TU PAZ.

    JUEVES SANTO

    Cristo Mesías no ha venido a almacenar panes, sino a hacerse pan.
    La Eucaristía es presencia permanente del Señor, adelanto del banquete del Reino
    La Eucaristía es alimento de solidaridad.
    La Eucaristía nos compromete radicalmente a:
    - Partir y compartir los bienes. Los que se sientan a la misma mesa deben poner en común lo que son y lo que tienen. Esto lo entendieron muy bien los discípulos de Jesús (cf 1 Co 11,17-34; Hch 2, 44-47; 4, 32-35).

    - Hacernos pan. Un pan generoso que se parte y se deja comer.
    - La Eucaristía ha de ser una vivencia profunda que necesitamos ir entendiendo <>, le dice a Pedro>; <>. (Jn 13,1-15)
    - El seguimiento de Jesús implica entrar en esta dinámica, la del amor. Si no, nuestra participación en el culto, en la eucaristía, es un sin sentido.


VIERNES SANTO
En este día, como todos sabemos, celebramos la muerte de Jesús, en la que se encuentran, por una parte la maldad más grande de la humanidad y por otra el infinito amor de Dios que quiere darlo todo por nuestra salvación. Aparentemente, la muerte de Jesús parece una derrota, pero en realidad es la victoria más grande. Nadie le quitó la vida, la entregó libremente. Ante todo quería cumplir la voluntad del Padre y derramar su sangre por todos para el perdón de los pecados. Iba él muy por delante de los que querían matarlo. Más que la maldad de la humanidad, quien mató a Jesús fue su propio amor por todos nosotros. Jesús es el que muere de amor. Aunque su muerte fue horrible, no murió angustiado, ni echando maldiciones, ni quejándose de los que lo torturaban, sino perdonando a sus enemigos y prometiéndole el paraíso al uno de los que ajusticiaron con él. Su muerte es la manifestación más grande del amor de Dios a la humanidad. Prefirió morir antes que matar, prefirió sufrir la violencia antes que descargarla sobre los demás, prefirió desaparecer de la vista del mundo antes que hacer desaparecer a otros. Este es el estilo de Jesús. Esta es su forma de pensar, de vivir y de actuar, vencer el mal a fuerza de bien, luchar contra el mal con el arma de su amor. Estaba muy seguro de su amor a nosotros cuando se arriesgó a pasar por los sufrimientos de su pasión y por su muerte en la cruz. Jesús había dicho y había actuado en toda su vida de esta manera, pensaba que ésta era la solución de todos los problemas que pudiera tener la humanidad en todas partes, y en todos los tiempos. Y este es el estilo de vida de sus seguidores. Los cristianos no somos partidarios de la violencia (física, sicológica o del tipo que sea), ni de la guerra, ni de la pena de muerte, ni del aborto, ni de la eutanasia. Tampoco somos partidarios de la forma de vivir de nuestro mundo que destruye y acaba con la naturaleza, es decir, la violencia contra la naturaleza. Esa también es una forma horrible de violencia. Si somos coherentes con nuestra fe en Jesús, preferimos morir antes que matar, aunque sea un derecho utilizar las armas en la propia defensa. Tampoco estamos de acuerdo con muchas situaciones de la humanidad, que, aunque no lo parezca, también son violencia: las grandes diferencias económicas, el paro, la explotación en el trabajo, las ganancias excesivas de las multinacionales y de la banca, los abusos sexuales a los niños, aunque los cometan los mismos cristianos y los sacerdotes, y un largo etcétera.
Los cristianos, no queremos morir de vejez, de enfermedad, de accidente o en conflicto con nadie, y menos suicidarnos. Como Jesús queremos y haremos todo lo posible por morir por amor. Queremos que nuestra muerte sea un acto de amor, consecuencia de toda una vida entregada.


PASCUA DE RESURRECCION


Una gran noticia: Jesús vive y está presente en nosotros. Resucitó no solo para sí mismo, sino para todos, para llenarnos de vida y contagiarnos de inmortalidad. Jesús resucitádo es comprensivo y perdona a sus amigos y a sus enemigos. La experiencia pascual es expansiva y comunicativa. ¡¡¡ Llenemos el mundo de amor y de alegría, de paz y libertad, de esperanza y solidaridad!!!. No es tarea fácil. Se necesita audacia, temple, generosidad y sobre todo fe. Por ello ponemos nuestra confianza en la fortaleza que da el Espíritu que hizo cambiar y hacer personas sin miedos, fuertes, a todos aquellos discípulos que seguían a Jesús y que tampoco entendían.Hoy necesitamos más compromiso, más testigos. Está claro que convencen más los llagados por su vida de entrega, con servicios y compromisos, con oraciones y pasiones. Estamos empeñados en la pelea contra la injusticia y en la coherencia por la caridad.


QUE CESEN LAS INJUSTICIAS Y VIOLENCIAS. NECESITAMOS DAR EJEMPLO DE COMUNION Y SOLIDARIDAD, ACOGER Y ACEPTAR A LOS DEMAS SIENDO VERDADEROS SAMARITANOS PARA NUESTROS HERMANOS MAS DESPROTEGIDOS.